ARCHIVO / 2003 / Textos

Salvador Alsius
Periodista, profesor de la Universitat Pompeu Fabra

Con aquel punto de pasión

A mí, personalmente lo que más me convence del Mini Print Internacional de Cadaqués es Mercedes. Vamos a ver si me explico. Vivimos en un tiempo donde casi nada es lo que parece y en donde las cosas de gran apariencia acostumbran a pasar delante o incluso esconder las cosas auténticas. Ved qué cantidad de pedantes, orgullosos, falsos, sin sentido e insulsos hay. Por eso se agradece encontrar a alguien que realice cosas con lo que antiguamente se denominaba consciencia. O llamémosle dedicación o tenacidad y con la necesaria pasión que hace falta poner a ciertas obras humanas. Pues bien, cuando al principio de verano aparezco por el Poal, visito el Mini Print y Mercedes me explica cuántos artistas han participado en la nueva edición, me enseña el catálogo de la anterior y me muestra los grabados de los artistas ganadores, renuevo mi fe en la empresa. Sus ojos y su voz lo dicen todo con tanta ilusión, con tanto afecto, con tanta convicción…

Me apresuro a decir que ya sé que las cosas importantes no se realizan solo a base de voluntad. Las buenas obras quizá sí, pero las obras buenas necesitan algo más. Necesitan, quizás, inteligencia, dedicación y buena gestión. Todo esto lo doy por descontado. Existe y desde hace muchos años. Y no me refiero solo, por supuesto, a las obras expuestas, sino a este pequeño milagro que representa hacer, verano tras verano, este mosaico increíble. ¿Os lo imagináis?, detrás de cada obra hay cartas, paquetes, certificados, idas y vueltas, confección de etiquetas, cartulinas, ganchos… un trabajo exhaustivo. Pero que, insisto, no sería posible sin el impulso de esta mujer que lo único que tiene menudo es la anatomía.

Yo de arte no entiendo demasiado. Confieso que no siempre sé distinguir el grano de la paja y que me desconcierto cuando oigo hablar de litografía, de linóleo, de aguafuerte o de punta seca. Pero soy el primero en quedar fascinado por la variedad de temas y estilos que se pueden apreciar en estas paredes y cada verano paso por la galería unas cuantas veces acompañando a personas que visitan ocasionalmente Cadaqués. Todos, sin excepción, quedan admirados. Unos, legos como yo, por las explicaciones que reciben tantas veces como falta haga de Mercedes o de uno de sus hijos. Otros, mayoritariamente, por el interés intrínseco que reconocen al evento.

Hay muchas maneras de mirar el Mini Print: deprisa, despacio, solos, acompañados, en silencio, haciendo comentarios, dando una ojeada, escogiendo un grabado pensando en uno mismo, pensando en otra persona…. Por eso a mí me gusta ir varias veces cada año y siempre descubro algo nuevo o diferente, en una sala tan pequeña. A veces me divierte mirar, en vez de las obras colgadas en las paredes, la manera de ser y comportarse de otras personas, en especial si se trata de alguien que lo descubre por primera vez.

Pero de todo ello acabaré destacando dos hechos. Uno es que el Mini Print rompe de una manera notable la ilógica lógica comercial que domina el mundo del arte. Mercedes lo explicaría mejor que yo. Aquí, rápidamente, lo expresaré con un ejemplo. Se encuentran uno al lado del otro, un grabado de un artista suizo y otro de un artista rumano. El primero cuesta ciento cincuenta euros, el segundo veinticinco euros. ¿Qué quiere decir esto? No es una cuestión de calidad, por supuesto, ni tampoco del prestigio de las respectivas firmas. Probablemente significa que los dos artistas viven en dos países en donde sus respectivos niveles de vida son muy diferentes. Esto equivale a decir que el que visita el Mini Print con la intención de comprar alguna obra que le seduzca debe desnudarse de qualquier prejuicio o esnobismo. La relación calidad-precio es aquí una relación entre el artista y el posible comprador, sin mediaciones artificiosas.

El otro hecho está relacionado con aquella palabra tan usada últimamente, la globalización. Sería divertido hacer el siguiente experimento. En un mapamundi dibujaríamos con un color las líneas que unirían los lugares de procedencia de todas las obras con Cadaqués; y con otro color, Cadaqués con cada uno de los lugares del mundo donde han ido a parar los grabados vendidos. Estoy convencido que el resultado sería deslumbrante. Yo, particularmente, el último verano compré cinco grabados procedentes de artistas de Polonia, de Chile, de Gran Bretaña, del Japón y de las Islas Canarias, los llevé como regalo a personas de diferentes países que sabía encontraría en un congreso. He aquí una de las caras amables de la globalización. ¿No os parece?


Mercedes Barberá Rusiñol
Directora del Mini Print Internacional de Cadaqués

Como ya es tradicional, la exposición del Mini Print Internacional de Cadaqués ha contado este año con la participación de artistas de los cinco continentes. La exposición, de un magnífico nivel técnico y formal, destaca por la cantidad de diferentes técnicas utilizadas, entre las que aparece de una manera aún discreta el arte digital. Esta nueva técnica permite formas de expresión muy originales aunque no parece del todo aceptada por el público y por algunos críticos. Las técnicas tradicionales continuan siendo muy valoradas y estimadas y mantienen su poder de seducción.

Durante la exposición del Mini Print en el Taller Galeria Fort de Cadaqués se han realizado las exposiciones individuales de los artistas ganadores del año pasado que han sido visitadísimas y muy admiradas. La presencia de los artistas en el día de la inauguración de sus respectivas exposiciones es un gran aliciente para recibir nuevos conocimientos tanto técnicos como históricos de las costumbres de sus respectivos países.

Este año nos han visitado y han actuado de jurado: Roger Limbrick de Inglaterra, Maria Nichita de Rumanía, Elvira K. Kriauciunaite de Lituania, Anna Vilarrubias de España y Sebastiao Gomes Pedrosa del Brasil. El suizo Stephane Zaech no pudo viajar a Cadaqués pero sus obras fueron muy admiradas.

Durante los meses de mayo, junio, julio y mitad de agosto el Mini Print ha estado expuesto en el «Wingfield Arts Festival» de Inglaterra. Como cada año, los medios de comunicación han dado amplia resonancia de todas las variadas actividades del festival entre las que el Mini Print cuenta con un lugar de preferencia.

La galería «L’Etangd’Art» de Bages, Francia, dirigida por Sophie Cassard acoge el Mini Print con el interés y entusiasmo de siempre durante los meses de noviembre, diciembre y mitad de enero. Son muchas las personas del sur de Francia que tienen por costumbre visitar el Mini Print por estas fechas y gozar del bello paisaje que este pueblo les regala.

La existencia del Mini Print Internacional de Cadaqués es posible gracias a la generosa subvención concedida por el Ministerio de Educación Cultura y Deportes del Estado Español, que este año ha permitido realizar la edición completa de este catálogo, y a la ayuda de la Dirección General de Promoción Cultural de la «Generalitat de Catalunya», que ha contribuido a la difusión del certamen por todo el mundo.

Y por último hacemos constar nuestro reconocimiento y simpatía por los artistas participantes. Sin ellos el Mini Print no existiría y con sus bellas obras llenan de vida y color las paredes de todas las galerías que lo acogen. Esperamos contar con su participación en la futura exposición que ya estamos convocando con entusiasmo y esperanza.