ARCHIVO / 2002 / Textos

José Luis Giménez-Frontín
Poeta, Miembro de la Asociación Catalana de Críticos de Arte

Las presentes líneas de presentación de la –por el momento– última edición, ¡la vigésimosegunda!, del Mini Print Internacional de Cadaqués podrían llevar por título: «La esplendorosa globalización del grabado. De la xilografía a la informática y de la tradición a la creación». Un título sin duda excesivo, sin proporción con la obligada brevedad y limitación de este escrito, pero que invita a reflexionar sobre algunos motivos, a mi juicio sugerentes.

Creo, en efecto, que merece constatarse el hecho de que la oportunísima iniciativa del Mini Print Internacional de Cadaqués, y su éxito, sólo son concebibles en un universo cultural interconectado, sin barreras artísticas ni extraartísticas, ni mentales ni técnicas, universo que es compendio, continuación y puesta al día de una tradición que se remonta a la China del siglo XII y a la Europa, por aquel entonces sin fronteras mentales, del XIV. De la plancha de madera originaria, pasando por el buril de los maestros de los albores renacentistas con Durero a la cabeza, y el revolucionario tratamiento de las tintas en el Rembrandt maduro y en Goya, hasta el lanzamiento de los procedimientos litográficos, los colores en plancha o las más recientes técnicas de programación digitalizada: este es el universo global desde el que trabajan los alquimistas del papel y del formato mínimo, que son los artistas grabadores en una era posmoderna en donde todo es compendiado o asumido sin ningún tipo de restricción y donde, en el buen arte, como en la auténtica ciencia, todo es poéticamente posible.

El título aludía también a un proceso histórico sobre la “función” del grabado: iniciado como ilustración en claves mitológicas neoplatónicas o del mensaje doctrinal cristiano, y posteriormente utilizado como “traducción” seriada de los óleos de los grandes maestros, desarrolla a partir de Gutenberg un camino paralelo y complementario al del libro impreso, cuyo punto culminante tal vez sean las “ediciones” moralizantes de Goya y de Hogarth, para acabar liberalizándose (al menos aparentemente) con las vanguardias históricas de todo compromiso significativo. Pues bien, una ojeada a los centenares de obras de esta edición del Mini Print también nos obliga a una lectura abierta en el estricto terreno de la funcionalidad significativa, con un reconocimiento de la presencia, eso sí, masiva, de la voluntad de creación “pura” (todavía ligada al informalismo y a la vanguardia histórica) sobre las formas significativas más ligadas a las tradiciones locales y al libro.

El conjunto, en suma, es esplendoroso y variopinto, muestra de la vitalidad de artistas de los cinco continentes, testimonio de toda suerte de enriquecedoras influencias entre pasado y futuro, norte y sur, oriente y occidente, y está engarzado aquí y allá de obras de ejemplar maestría técnica y de toda madurez estética; es decir, de obras de auténtica belleza inquietante.


Mercedes Barberá Rusiñol
Directora del Mini Print Internacional de Cadaqués

La convocatoria del 22.º Mini Print Internacional de Cadaqués se ha caracterizado por la gran variedad de técnicas empleadas por los artistas participantes, dando a conocer desde los procedimientos más clásicos hasta los que, por el momento, proporcionan las nuevas tecnologías; en este aspecto, el Mini Print ha resultado de un interés pedagógico notable, como nos han puesto de manifiesto todas aquellas personas (críticos, artistas, coleccionistas y público en general) interesadas en la obra gráfica.

La exposición del Mini Print en el Taller Galeria Fort de Cadaqués durante los meses de julio, agosto y mitad de septiembre ha sido visitadísima, no sólo por el público en general, sino también por los artistas participantes que se desplazan a Cadaqués desde sus países de origen para disfrutar de la exposición y al mismo tiempo conocer el bello paraje del pueblo y la bahía de Cadaqués.

Las exposiciones individuales de los artistas ganadores en la anterior convocatoria despiertan mucho interés. El hecho de que asistan a sus inauguraciones es un aliciente más para poder intercambiar impresiones sobre el arte y las costumbres de sus países de origen.

Este año nos han visitado Stanislaw Swieca, de Polonia, mostrándonos su propia e interesante técnica con la que confecciona sus grabados, Mieko Urushido de Japón, Ann-Kerstina Nielsen de Dinamarca y Liisa Malkamo de Finlandia. Con todos ellos hemos establecido lazos de amistad y promesas de volver un día a Cadaqués. Alejandra Claudia Bagolini de Argentina y Daniel Clochey de Francia no pudieron viajar a Cadaqués, pero no por esto sus obras fueron menos admiradas y visitadas.

Durante los meses de mayo, junio, julio y mitad de agosto el 22.º Mini Print ha estado expuesto en el “Wingfield Arts Festival” en Inglaterra. Como cada año, es esperado y visitado por numerosos aficionados, consolidando su presencia anual en este magnífico centro cultural inglés. Los medios de comunicación dan una amplia cobertura de todas las interesantísimas actividades.

La presencia del Mini Print de Cadaqués también es esperada como una tradición más de la Navidad en Francia. La galería “L’Etangd’Art” de Bages durante diciembre y mitad de enero acoge la exposición con la profesionalidad y entusiasmo que Sophie Cassard, la directora, sabe transmitir transforrnando en un éxito de público y medios de comunicación la presencia del Mini Print en su bonita galería.

Nuestro agradecimiento al Departamento de Artes Plásticas de la Generalitat de Catalunya y al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno Español por el apoyo económico que dan a la exposición del Mini Print. Sin estas ayudas sería imposible la continuidad del certamen.

Como siempre, agradecemos a los artistas grabadores su participación, a los más fieles y a los que han participado por primera vez. Sin ellos el Mini Print no sería posible y continuamos pensando que es muy interesante poder mostrar cada año todo lo que se hace en el mundo referente a la obra gráfica. Con esta ilusión estamos organizando la veintitresava edición.