ARCHIVO / 1988 / Textos

Roser Grau
Comentarista de arte

La silueta de la iglesia de Cadaqués, perfilándose por encima de las casas blancas y apiñadas que forman el núcleo del pueblo, dice Baltasar Porcel que es tanto o más conocida por todo el mundo que la imagen de la Victoria de Samotracia.

Como también es conocida la capacidad de convocatoria que tiene Cadaqués para las manifestaciones artísticas desde hace muchos años. Tampoco es ninguna novedad hablar de los creadores –y grandes creadores de talla internacional– que allí han vivido, como Dalí, o han pasado temporadas largas, como Marcel Duchamp y muchos otros. (*)

El atractivo de este pueblo, arisco en su naturaleza y situación geográfica, fascina, desasosiega y atrae.

Si el inconformismo, el pensar y sentir que las cosas, la realidad, pueden ser, como dice Foucault, “de otra manera”, y si la capacidad de transformación del mundo y de esta realidad están en la base de la creación, la concordancia que ofrece Cadaqués con ciertos estados de ánimo e inquietudes interiores lo convierten en el espacio idóneo para crear. Crear pintura, escultura, grabado, literatura y todas las aventuras del espíritu.

Pero hay otro estilo de aventureros en torno al arte; el de los que lo divulgan –galeristas–, los que lo analizan –críticos– y los que lo compran. Una tal vez exagerada fijación en el pasado, de tantos creadores brillantes que allí han vivido –casi todos muertos hoy–, quizá diluye la posibilidad de valorar el presente. Y esto es peligroso porque podríamos caer en aquella actitud de la gente mayor que para sentirse válida, para comprobar que vive, tiene que mirar atrás.

Lo que es importante para nosotros, para la generación presente, es lo que pasa hoy en Cadaqués.

Hoy, el verano del 1988, por octava vez, hay una exposición anual que a partir de un mundo pequeño, casi de un microcosmos, ha ido creciendo, extendiéndose como finísimos y sutiles tentáculos hasta rincones insospechados de más de cincuenta países que año tras año se dan cita en el Mini Print Internacional de Cadaqués.

La exposición del Mini Print Internacional de Cadaqués en el Taller Galeria Fort, a pesar de ser una exposición muy importante de grabados de pequeño formato, de 10 x 10 centímetros, de técnicas variadas y estilos muy diversos, de cosmogonías y percepciones lúdicas o trascendentes de las cosas, de las relaciones entre los hombres y el entorno, es mucho más que un acontecimiento plástico cada año. Es una aventura humana en la más amplia acepción de la palabra, entendiendo aventura como riesgo. Aventura también como descubrimiento, como desafío de resultados inciertos.

La aventura humana es la presencia física de muchos participantes, de los ganadores del certamen –de orígenes y personalidades tan diversas como húngaros y peruanos o británicos, nórdicos y japoneses, etc– que hacen una exposición monográfica. También porque vienen a grabar, aprender, a perfeccionarse o a investigar en el Taller de Pascual Fort. Se conocen entre ellos y se establecen relaciones de afinidades y de inquietudes, también entre el público que cada año sigue el certamen, vota sus preferencias y compra la mini obra gráfica con la avidez del coleccionista o con la sorpresa del descubrimiento.

Los participantes conocen y conviven con el matrimonio Fort, con la gente del pueblo, en cuyas casas se suelen alojar, y los que asisten a la inauguración oficial de cada año tienen ocasión de contactar con las autoridades locales, los “consellers” y representantes del mundo de la cultura catalana. El pequeño espacio de la galería se transforma prodigiosamente a través de la capacidad creadora de los Fort en un mundo de intercambios de lenguajes –verbales y plásticos–, de lazos de amistad. Y la aventura no acaba aquí. El Mini Print Internacional de Cadaqués se desplaza, viaja, se extiende por Cataluña. Durante 1982/83 y 1987 la Generalitat de Catalunya, en los 1984/85 y 86 la Fundación “la Caixa”, y el propio Taller Galeria Fort en los 1981 y 88, han hecho posible que llegase, en otoño y durante el invierno, a muchas poblaciones catalanas, y gracias a esta versión itinerante, los igualadinos o leridanos, los bostonianos o coreanos –pongamos por caso– han podido contemplar pequeños “espacios” de Polonia, de Marruecos o de Canadá.

¿Qué “aventura” viajera será la del Mini Print Internacional de Cadaqués de este año 1988?

(*) “Cent anys de pintura a Cadaqués”, Joan Josep Tharrats, Edicions del Cotal, S.A. Barcelona, 1981.


Pascual Fort
Taller Galeria Fort

La incorporación de nuevas técnicas y formas de expresión dentro del grabado ha sido una constante en las exposiciones del MINI PRINT INTERNACIONAL DE CADAQUÉS, abierto a todos los artistas y técnicas de estampación, tal y como se especifica en las bases de participación ya desde su primera convocatoria, en 1980.

Después del COPY-ART, es el LASER-PRINT la más nueva técnica de impresión. Esta, a pesar de no proceder de una plancha metálica o de madera grabada a la manera tradicional, reúne todas las características indispensables y necesarias para estar considerada como obra gráfica original, características tales como: creatividad, originalidad, color, posibilidad de efectuar una edición o tiraje limitado a voluntad del artista, en el que cada ejemplar sea exacto a su anterior, a su posterior y a la matriz creada, y grabada en un disco magnético en este caso.

Junto a estas nuevas aportaciones a las técnicas de expresión y estampación múltiple, no podemos dejar de hacer mención de las constantes pequeñas aportaciones personales de algunos artistas grabadores que, mediante la investigación sobre las tradicionales técnicas de estampación, consiguen renovarlas y mantener vivo este Arte año tras año.

Todo esto, tradición y novedad, conforman este conjunto armonioso que cada año consigue desvelar el interés del público visitante, tanto en Cadaqués como en las exposiciones itinerantes que se celebran posteriormente.

Tal es el interés en visitar el Mini Print Internacional de Cadaqués, que –a petición del público y del propio Ayuntamiento de Cadaqués– hemos prorrogado la exposición, la cual ha pasado de treinta a setanta y seis días de duración, sin interrupción.

Al mismo tiempo, es reconfortante observar que en la exposición de este año en Cadaqués, el número de obras que han sido adquiridas por visitantes y coleccionistas ha superado en un 40% a las anteriores, lo cual confirma el interés despertado.

Todo esto nos anima a proseguir la tarea emprendida de difundir el Arte del Grabado a través del Mini Print Internacional de Cadaqués en todas sus técnicas, especialidades y posibilidades.

Damos la bienvenida a las personalidades que integran el «Comité de Honor» del Mini Print Internacional de Cadaqués, y agradecemos la presencia en la inauguración oficial del Honorable Sr. Joan Guitart, Conseller de Cultura de la Generalitat de Catalunya, y la colaboración prestada por la prensa, radio y televisión. A su vez, damos las gracias a los componentes del Jurado y felicitamos a todos los artistas que han sido aceptados para participar en esta octava versión, así como a los doce seleccionados.