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FUNDACIÓN CAIXA DE PENSIONS

Presentación

La exposición «V Minigravat Internacional», que la Fundación Caixa de Pensions tiene el gusto de presentar, ofrece al visitante una extensa panorámica de las distintas técnicas de grabación que los artistas de todo el mundo actualmente utilizan.

La muestra se hace eco del concurso que el pasado verano se celebró en Cadaqués y que desde 1981 convoca cada año el Taller-Galeria Fort.

Este año el número de participantes ha alcanzado la cifra de seiscientos veintinueve artistas provinientes de cuarenta y un países, y un jurado internacional ha premiado doce obras de artistas de Austria, Japón, Israel, Checoslovaquia, Corea, Portugal y España.

La exposición recoge, además de las obras participantes y de las premiadas, los minigrabados de los artistas galardonados en las ediciones anteriores. Todo el conjunto, dada la diversidad y la internacionalidad de los autores, constituye un exponente incomparable del estado actual de esta modalidad y de sus cultivadores más destacados.

Esperemos que esta cita internacional permita al público mayoritario acercarse al pequeño mundo maravilloso del minigrabado: una hoja de papel que en manos del grabador se transforma en la manifestación más auténtica de su sensibilidad artística y que lleva dentro la fuerza y la atracción de la creación contemporánea.


Joan-Josep Tharrats
Artista y editor, miembro del grupo «Dau al Set»

Hablar de Cadaqués es memorar, al mismo tiempo, las etapas más significativas del Arte Moderno. En los resúmenes históricos y en las biografías de los grandes artistas no suele nunca faltar una mención de esta privilegiada villa empordanesa. La melopea de nombres es inagotable y bien sabida: Picasso, Derain, Van Dongen, Eugeni d’Ors, Pichot, Rusiñol, Cases, Meifrén, Utrillo, Maillol, Dalí, Max Ernst, Duchamp, Magritte, Hans Arp, Buñuel, García Lorca, Mary Callery, John Cage, Max Bill, Santomaso, Hockney, Man Ray, Richard Hamilton, Joan Ponç… Todos ellos, en instantes inspirados de su trabajo, han pasado por Cadaqués. Se podría afirmar que si en un momento dado desapareciesen del mundo los vestigios de la cultura del siglo XX y nos quedásemos tan solo con la memoria de lo que se ha producido en materia de arte alrededor del Cap de Creus, se podría reconstruir en gran parte la aventura de la plástica de nuestros días, sin olvidar las impulsiones vanguardistas y los «ismos» pretendidamente innovadores.

Es en este amplio refugio de desazones y de quimeras donde se ha estimulado sin duda la liberación caprichosa de las fuerzas de la naturaleza para alcanzar el máximo esplendor visual, donde se ha insertado la manifestación «Mini-Grabado Internacional», creada por Pasqual Fort y que ya cuenta con cinco años de vida. En este espacio de tiempo se ha conseguido una participación masiva que ninguna otra contienda habría nunca podido sumar. Más de cuatro mil obras presentadas es una cifra que acredita la oportunidad y la buena aceptación del encuentro de obras de artistas de todo el mundo.

El grabado, con las dimensiones sugeridas por Pasqual Fort, posee la facilidad del envío postal y nos puede llegar de los más lejanos confines del mundo. Volando por el espacio, tiene un poder de seducción y de presencia que no pueden alcanzar las otras disciplinas artísticas. La estampación, precisa, realizada o dirigida por la sensibilidad del mismo artista, aunque en un número de pruebas reducidas, tiene una especie de facultad de ubicuidad. De Corea, India, Nueva Zelanda, Checoslovaquia, Polonia, Suecia, Israel, Canadá, Estados Unidos, Méjico, Brasil, Chile, Colombia, Guatemala, Ecuador, etc., más de cincuenta países del mundo. Cada año, en Cadaqués. Una muestra de sus investigaciones en el mundo de la estampación. Hay un campo inmenso de posibilidades y de imágenes. Encima del desierto minúsculo de una hoja blanca de papel, todas las peripecias son posibles: la línea decidida e incisiva del buril, las gradaciones matéricas del aguafuerte, los tonos aterciopelados de la serigrafía, la precisión calculada de la litografía, los descriptivos meandros del linóleo, las fuertes huellas de la xilografía que, actualmente con una renovada curiosidad por el expresionismo, ofrece curiosas aportaciones de los creadores nórdicos, germánicos y japoneses, sin olvidar los procedimientos del gofrado, del papel perforado, comprimido, lacerado, raspado o con aditamientos encolados.

El gusto por la materia es primordial. «La materia lo domina todo –decía Joan Miró– Estoy contra todas las investigaciones intelectuales, preconcebidas y muertas». El grabado es un objeto que puede procurar una satisfacción táctil, más próxima del bajo-relieve y de la escultura que de la pintura. A veces, lo que más se admira puede ser aquello que el grabador no ha puesto, pero que, milagrosamente, ha intuido: la magia de los espacios vacíos, unos claros de serenidad.

Todo este mundo de pequeñas maravillas es lo que nos ofrenda la exposición «Mini-Grabado Internacional». Un compendioso museo, fácilmente transportable, que se conforma con un espacio reducidísimo pero que tiene la fuerza y atracción de muchas espectaculares lecciones del arte que se hace hoy día, con la ventaja, esta vez, que ningún lugar del mundo es inaccesible. Con su peculiar afabilidad y paciencia, haciéndose escuchar en todas las etnias culturales, Pasqual Fort ha sabido dialogar en el más universal de los lenguajes: la expresión de la imagen en la más contenida definición.



Pascual Fort
Taller Galeria Fort

Este «Quinto Minigrabado Internacional de Cadaqués» representa la consecución de un período de asentamiento (ya histórico ahora), que cualquier actividad artística se ve obligada a asumir.

Es por eso que nos felicitamos de haber sobrepasado este primer quinquenio de aceptación, en el cual podemos hacer resaltar como logros propuestos y conseguidos los siguientes:

  • Cinco años de convocatorias, más la presente, para el Minigrabado Internacional de Cadaqués, el 1986.
  • El aumento constante de artistas que participan, los cuales, desde 170 aceptados el año 1981, han pasado a 628, el 1986.
  • Paralelamente al aumento de participantes, también se ha incrementado el número de países que están representados.
  • La gran calidad de las obras expuestas, lo cual mantiene el nivel de la muestra y hace resaltar el aumento de las obras realizadas en las técnicas más tradicionales (como la xilografía), la incorporación del Copy-art como novedad y, en general, la gran profusión de obras en color.
  • Son innumerables los visitantes –ya asiduos– de este certamen, tanto en Cadaqués como en las exposiciones itinerantes que, organizadas por la Fundación Caixa de Pensions, visitan diversas ciudades, precedidas por una acertada difusión a nivel popular y acompañadas por este completo catálogo oficial. Cadaqués, Barcelona, Esparreguera, Girona, Tàrrega y Valencia han sido el testimonio durante la temporada 1984-1985.
  • Son muchos los artistas y los críticos de arte que se han desplazado desde Canadá, Japón, Australia y los Estados Unidos, además de los que han venido de los países europeos (Francia, Suecia, Alemania, Suiza, Italia, etc.) para poder contemplar las exposiciones, lo cual representa un esfuerzo y comporta un alto grado de comunicación muy importante a nivel artístico, y también muy notable a nivel humano, sin que hayamos de negligir la parte didáctica y el hecho de fomentar la reactivación del arte del grabado por todo el mundo.

Por todos estos conceptos, y por otros que no mencionamos para no hacer demasiado larga esta relación, el Minigrabado Internacional de Cadaqués puede ser considerado un certamen anual del grabado de pequeño tamaño que, desde Cataluña y con la participación de cincuenta países, forma parte –de una manera definitiva– de las actividades que a nivel internacional hay que tener en cuenta en el momento de escribir la historia del arte de nuestros días.

Solo nos queda agradecer la colaboración de los artistas que participan, y a la Fundación Caixa de Pensions la organización de la exposición itinerante y la edición de este catálogo.